José Arcadio Buendía funda Macondo en medio de la ciénaga y unos gitanos llegan cada marzo a venderle imanes, lupas y hielo. Realismo mágico, 1967. De esa aldea de veinte casas salen siete generaciones que repiten los mismos nombres y los mismos errores: Aurelianos callados, José Arcadios desmedidos, y Úrsula Iguarán sosteniendo la casa mientras a todos se les va la vida en guerras, inventos y amores imposibles. Un aviso honesto: los nombres se repiten a propósito y conviene leerlo con el árbol genealógico al lado — las ediciones buenas lo traen al principio. Cuesta entrar hasta que te acostumbras a los nombres; después avanza rápido. 495 páginas y una primera frase que media literatura en español se sabe de memoria.
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