Aurora del Valle no recuerda nada de sus primeros cinco años, pero sueña siempre con lo mismo: unos niños vestidos de negro. Novela histórica, 2000. Nació en San Francisco en 1880 y su abuela Paulina, una chilena riquísima y desmesurada, se la lleva a Santiago sin explicarle nunca por qué. Aurora se hace fotógrafa, y el libro es lo que arma con esas placas: reconstruir a mano lo que la memoria le borró, en un Chile que va camino a la guerra civil de 1891. Cierra el círculo de la trilogía y se puede leer suelta, aunque si leíste las otras dos hay un reencuentro sobre el final que se disfruta el doble. 368 páginas, la más corta de las tres.
📚 Siguiente en la serie: La casa de los espíritus (#3)